Creación

836562816.jpgIntentamos que nuestras clases sean atractivas, visualmente y mentalmente.  Una lección que se clava en mi mente como haber sido particularmente satisfaciente para planificar y enseñar fue la historia de la creación enseñada en ocho semanas.  Permítanme primero explicar que, aunque tenemos un plan de estudios establecido, cada maestro/instructor/mentor reúne su plan de lección según sus propios dones del espíritu. 

Eso significa que cada individuo puede enseñar la misma lección de maneras muy diferentes.  Durante este tiempo en particular, era la única persona disponible para enseñar la clase por un período de dos meses.  ¿Cómo planear una lección sobre la historia de la creación en manera que todas las diferentes edades fueran estimuladas activamente con la historia, los personajes y Dios…?  Oras.  Lees.  Oras.  Piensas.  Oras…

Y entonces se me ocurrió, se trataba de una habitación de niños increíblemente creativos a los cuales le encantaría “cambiar” su mundo.  Por lo tanto, lo que siguió fueron 7 semanas pasadas hablando, pensando, orando y transformar nuestras paredes del aula en el Jardín del Edén.

Cada sesión exigió un compromiso de cada uno de nosotros para atenerse sólo a la creación “de ese día”.

 

Día 1: ¡Que haiga luz!

  • Hablamos sobre la diferencia entre luz y oscuridad, miedo y alegría.
  • Hablamos de cómo esas diferencias nos hicieron sentir y lo que podríamos hacer en tiempos de miedo.
  • Y dibujamos.

Día 2: Separa las aguas por encima de las aguas abajo

  • Hablamos de la diferencia entre tormentas torrenciales duchas y aguaceros y estanques, nieve y lagos, las tormentas y mares, granizo y océanos, ríos y playas.
  • Hablamos de cómo esas diferencias nos hicieron sentir y lo que podríamos hacer para disfrutar del clima.
  • Y dibujamos.

Día 3: Creó la tierra, los mares y las plantas

  • Hablamos sobre la diferencia entre tierra y mar y pasamos el tiempo hablando de plantas, flores y vegetación.
  • Hablamos de cómo esas diferencias nos hicieron sentir y lo que podríamos hacer para disfrutar de la generosidad de la naturaleza (incluyendo comer más saludable).
  • Y dibujamos.

Día 4: Creó el sol, Luna y estrellas

  • Regresamos a nuestra conversación del primer día sobre la diferencia entre luz y oscuridad, miedo y alegría y hablamos sobre el día y la noche!
  • Y dibujamos.

Día 5: Creó las criaturas del mar y aves del cielo

  • Hablamos de los pescados y las aves.
  • Hablamos de criaturas imaginarias y sirenas y hasta del fénix!
  • Y dibujamos.

Día 6: Creó bestias y ganado

  • Hablamos de bestias y ganado, animales salvajes y domesticados, hablamos de animales limpios y lo inmundos, y hablamos sobre dinosaurios y leones y tigres y osos!
  • También hablamos sobre la creación de la humanidad y la abundancia de Dios a través de las plantas y los árboles!
  • Y dibujamos.

Día 7: Descansó!

  • Hablamos sobre el resto. Y el autocuidado. Y la alabanza.
  • Y razones de estar agradecidos.
  • Y dibujamos.

Y el 8 domingo:

  • Cuando todos ya habían “vivido” la historia, entramos juntos a el salón oscuro, y sin sillas y mesas, nos sentamos en el suelo en un círculo y finalmente escuchamos la historia que ya conocíamos, sobre la creación.

 

Génesis 1 y 2: 1-4: El Relato de la Creación (NTV)

creationdays-thumbEn el principio, Dios creó los cielos y la tierra. La tierra no tenía forma y estaba vacía, y la oscuridad cubría las aguas profundas; y el Espíritu de Dios se movía en el aire sobre la superficie de las aguas.  Entonces Dios dijo: «Que haya luz»; y hubo luz. [alumbramos con lámparas] Y Dios vio que la luz era buena. Luego separó la luz de la oscuridad. Dios llamó a la luz «día» y a la oscuridad «noche».  Y pasó la tarde y llegó la mañana, así se cumplió el primer día.

Entonces Dios dijo: «Que haya un espacio entre las aguas, para separar las aguas de los cielos de las aguas de la tierra»; y eso fue lo que sucedió. [un invitado entró a el salón y nos roció con agua] Dios formó ese espacio para separar las aguas de la tierra de las aguas de los cielos y Dios llamó al espacio «cielo». Y pasó la tarde y llegó la mañana, así se cumplió el segundo día.

Entonces Dios dijo: «Que las aguas debajo del cielo se junten en un solo lugar, para que aparezca la tierra seca»; y eso fue lo que sucedió. [el invitado tiró una manta del techo revelando los filamentos de la hoja de plata colgando del techo] Dios llamó a lo seco «tierra» y a las aguas «mares». Y Dios vio que esto era bueno. [un invitado comenzó a montar un papel color marrón a la pared del salón; mientras que otro de los invitados hacia lo mismo con un papel azul cuyo tenia los dibujos de criaturas marinas ya pegado] Después Dios dijo: «Que de la tierra brote vegetación: toda clase de plantas con semillas y árboles que den frutos con semillas. Estas semillas producirán, a su vez, las mismas clases de plantas y árboles de los que provinieron»; y eso fue lo que sucedió. [en este punto comencé a pegar los diferentes árboles y plantas a la “tierra”] La tierra produjo vegetación: toda clase de plantas con semillas y árboles que dan frutos con semillas. Las semillas produjeron plantas y árboles de la misma clase. Y Dios vio que esto era bueno. Y pasó la tarde y llegó la mañana, así se cumplió el tercer día.

Entonces Dios dijo: «Que aparezcan luces en el cielo para separar el día de la noche; que sean señales para que marquen las estaciones, los días y los años. Que esas luces en el cielo brillen sobre la tierra»; y eso fue lo que sucedió. [ahora todos los niños querían ayudar a unir estrellas en el techo y a las paredes] Dios hizo dos grandes luces: la más grande para que gobernara el día, y la más pequeña para que gobernara la noche. También hizo las estrellas. Dios puso esas luces en el cielo para iluminar la tierra, para que gobernaran el día y la noche, y para separar la luz de la oscuridad. Y Dios vio que esto era bueno. Y pasó la tarde y llegó la mañana, así se cumplió el cuarto día.

Entonces Dios dijo: «Que las aguas se colmen de peces y de otras formas de vida. Que los cielos se llenen de aves de toda clase». Así que Dios creó grandes criaturas marinas y todos los seres vivientes que se mueven y se agitan en el agua y aves de todo tipo, cada uno produciendo crías de la misma especie. [atamos las criaturas marinas grandes y los animales que nadan y todo tipo de aves] Y Dios vio que esto era bueno. Entonces Dios los bendijo con las siguientes palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense. Que los peces llenen los mares y las aves se multipliquen sobre la tierra». Y pasó la tarde y llegó la mañana, así se cumplió el quinto día.

Entonces Dios dijo: «Que la tierra produzca toda clase de animales, que cada uno produzca crías de la misma especie: animales domésticos, animales pequeños que corran por el suelo y animales salvajes»; y eso fue lo que sucedió. [atamos los animales mansos y salvajes] Dios hizo toda clase de animales salvajes, animales domésticos y animales pequeños; cada uno con la capacidad de producir crías de la misma especie. Y Dios vio que esto era bueno.

Entonces Dios dijo: «Hagamos a los seres humanos a nuestra imagen, para que sean como nosotros. Ellos reinarán sobre los peces del mar, las aves del cielo, los animales domésticos, todos los animales salvajes de la tierra y los animales pequeños que corren por el suelo». Así que Dios creó a los seres humanos a su propia imagen. A imagen de Dios los creó; hombre y mujer los creó.  [finalmente colocamos 1 hombre y 1 mujer a nuestras paredes] Luego Dios los bendijo con las siguientes palabras: «Sean fructíferos y multiplíquense. Llenen la tierra y gobiernen sobre ella. Reinen sobre los peces del mar, las aves del cielo y todos los animales que corren por el suelo». Entonces Dios dijo: «¡Miren! Les he dado todas las plantas con semilla que hay sobre la tierra y todos los árboles frutales para que les sirvan de alimento. Y he dado toda planta verde como alimento para todos los animales salvajes, para las aves del cielo y para los animales pequeños que corren por el suelo, es decir, para todo lo que tiene vida»; y eso fue lo que sucedió.  Entonces Dios miró todo lo que había hecho, ¡y vio que era muy bueno!  Y pasó la tarde y llegó la mañana, así se cumplió el sexto día.

Así quedó terminada la creación de los cielos y de la tierra, y de todo lo que hay en ellos. Cuando llegó el séptimo día, Dios ya había terminado su obra de creación, y descansó de toda su labor. Dios bendijo el séptimo día y lo declaró santo, porque ése fue el día en que descansó de toda su obra de creación. Este es el relato de la creación de los cielos y la tierra.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

Manantial de Gracia / Spring of Grace

Se Intencional / Be Intentional

lbtforever

A fine WordPress.com site

ThruELLY

Elivette (Elly) Mendez Angulo

The Ageless Dummy

culture, traveling, love and life.

Mt. Zion Congregational Church UCC

an inspirational, intelligent, and Spirit-filled ministry

now it springs forth

A ministry of Cheryl A. Lindsay

%d bloggers like this: